¿Por qué recurrir a la robótica?

Tanto si sus necesidades son, por ejemplo, un mayor rendimiento, una mejor calidad del producto o una reducción de residuos, la solución es la automatización robotizada.

Los robots mejoran la competitividad

Para sobrevivir en el actual mercado global, las empresas se ven obligadas a centrarse en los costes totales de la cadena de suministro, la calidad del producto, la productividad y el plazo de comercialización. Estos son precisamente los factores que convierten a la robótica en una buena inversión.

Actualmente muchas empresas están descubriendo que la reubicación de la producción no es la respuesta a la competencia con las importaciones de países con bajos costes, pues la ampliación de la cadena de suministro y los problemas logísticos que surgen pueden contrarrestar rápidamente el ahorro económico. En su lugar, están recurriendo a la robótica para mejorar la productividad y la calidad.

Las tres ventajas esenciales de la robótica son la velocidad, la capacidad de repetición y la precisión. Tanto si se trata del mecanizado de piezas, de soldadura o del empaquetado de productos farmacéuticos, los robots trabajan a gran velocidad y con una alta calidad constante. Por ello son ideales para prácticamente todas las tareas de producción.

Los robots mejoran la rentabilidad

La inversión en un sistema robotizado se recupera en muy poco tiempo. Incluso una comparación directa con los costes de la contratación de mano de obra manual para el mismo volumen de producción muestra que para recuperar la inversión realizada en un sistema robotizado sólo se necesitan unos pocos años. Si además incluimos los incrementos de productividad que suelen obtenerse con un sistema robotizado, el tiempo para la amortización del equipo es aún más corto.

Además los robots son ahora más asequibles y no sólo proporcionan mejoras en el rendimiento, la calidad y la flexibilidad sino que, en caso de cambios en los requisitos de producción, resulta fácil redistribuirlos.

Los robots son flexibles

Es posible utilizar un único sistema robotizado para múltiples tareas. Un solo robot puede ocuparse, por ejemplo, de cortar, soldar y acabar la pieza, reduciendo de este modo el tiempo de ciclo total, mejorando la calidad y proporcionando un retorno de la inversión más rápido. Además, los robots proporcionan ventajas frente a la automatización tradicional de los procesos de fabricación, como una mayor flexibilidad, cambios más rápidos y valor añadido en la realización de operaciones secundarias.

Un software sofisticado permite reprogramar los robots off-line para que empiecen a trabajar más rápidamente con productos nuevos sin necesidad de detener la producción actual.

Los robots están siempre trabajando

Los robots trabajan 24 horas al día. Las células robotizadas pueden ser muy compactas para ahorrar espacio de producción. Los robots trabajan a pleno rendimiento en entornos extremos, como áreas peligrosas o salas blancas. En realidad, los robots pueden reducir sustancialmente sus costes de operación y al mismo tiempo incrementar la producción.